El mejor regalo de Navidad: un día para recordar juntos

Hay días en los que el despertador suena distinto, y el pasado 19 de diciembre fue uno de ellos. No era solo el último madrugón del trimestre; era el día en que nuestro Colegio se llenaba de esa magia que solo ocurre cuando toda la familia de Agustinas Valladolid se pone a una.

Bajo el lema que nos ha acompañado este Adviento, «Abriendo Puertas a Jesús que llega para quedarse», vivimos una jornada de esas que te dejan el corazón lleno y la sonrisa puesta para todas las vacaciones.

Nervios, disfraces y mucha ilusión

Desde primera hora, el Polideportivo era un hervidero. Gracias al gran trabajo de los alumnos de 1º de Bachillerato, que lo dejaron con un toque navideño especial, pudimos ver a nuestros alumnos de Educación Infantil y los primeros cursos de Primaria. Verlos salir al escenario con sus bailes ensayados mil veces es algo que siempre nos emociona. Hubo algún despiste y muchos nervios, claro, pero esa es precisamente la esencia de un día como este: la alegría compartida por encima de la perfección.

El rincón de los más pequeños: Chekechea

En el Salón Santa Mónica, los verdaderos pequeños de la casa tuvieron su propio gran momento. Los niños de nuestra Escuela Infantil – Chekechea nos regalaron su actuación más especial, demostrando que en Agustinas la Navidad se empieza a celebrar desde que apenas gateamos.

Y, por supuesto, la magia fue completa cuando Sus Majestades los Reyes Magos hicieron su aparición. Gracias a la colaboración de la AFA, Melchor, Gaspar y Baltasar no solo estuvieron en el gran festival, sino que también se acercaron a la Escuela Infantil para que los más pequeñitos pudieran verlos de cerca y entregarles sus cartas. Ver esas caras de asombro y esos ojos tan abiertos es el mejor resumen de lo que significa la Navidad.

Voces que suenan a esperanza y deporte que une

Mientras en el pabellón seguía la fiesta, nuestra Capilla se llenaba de la música de los mayores. El Certamen de Villancicos de ESO y Bachillerato fue, sencillamente, emocionante. Es un orgullo ver a los alumnos de 4º de ESO echando una mano en la organización y a todos sus compañeros cantando con tantas ganas.

Pero no todo fue cantar. Hubo cine, convivencia y, por supuesto, deporte. Las finales del Torneo Navideño fueron el broche de oro para una mañana de muchísima adrenalina, donde lo importante no era el marcador, sino las risas y el compañerismo en la grada.

Un trabajo hecho «a mano» y con el corazón

Detrás de cada actuación, de cada espacio listo para la celebración y de cada detalle, hay mucha gente que no sale en las fotos. Todo el personal del centro, desde los profes que llevan semanas ensayando hasta el personal de administración, servicios, monitores y alumnos de 4ª de ESO y de 1º de Bachillerato, se han volcado para que este día fuera especial.

Y, por supuesto, las familias. Gracias por llenar las gradas, por vuestros aplausos, por vuestra paciencia con los disfraces y por vuestro cariño. Sois una de las piezas fundamentales que hace que Agustinas sea mucho más que un colegio: es una comunidad que sabe acoger.

Ahora que el silencio vuelve a los pasillos por unos días, nos vamos con la tranquilidad del trabajo hecho con amor. Hemos abierto las puertas de par en par y estamos listos para que el Niño Jesús entre en nuestras casas y se quede con nosotros.

¡Feliz Navidad a todos y gracias por hacer este día posible!